Al Alcalde de Cartagena de Indias sobre
el tema del manejo del Conjunto Monumental de la ciudad
Señor Alcalde:
El Conjunto Monumental de Cartagena
de Indias no debe ser administrado por nadie distinto al Distrito. La ciudad,
heredera legítima de las construcciones coloniales debe ser por hecho y por
derecho la máxima autoridad administrativa de dichos bienes. La Nación sin
embargo, declaró en 1959 su interés en la preservación de los monumentos de
Cartagena y el Ministerio de Cultura bajo tal legislación tiene injerencia
sobre estos temas. Su labor entonces recae en ofrecerle al Ministerio las
garantías suficientes para que los monumentos sigan siendo bienes que
enorgullezcan a la ciudad y al país.
En virtud de lo anterior es posible
pensar en elevar, mediante Acto del Honorable Concejo de la Ciudad el IPCC a
Secretaría Distrital de Patrimonio Histórico y Cultura y que ésta reporte
directamente a usted. Dentro de dicha Secretaría se podría crear una
Subsecretaría para el Manejo del Conjunto Monumental de Cartagena de Indias con
Directores Técnicos para cada monumento o grupo de ellos. Dicha entidad deberá
elaborar un Plan Maestro de Manejo Patrimonial que incluya los monumentos
tradicionales y que añada el Centro Histórico y los monumentos distritales,
tanto públicos y privados de extramuros. El Alcalde podría crear también una
Consejo Ad Honorem del Patrimonio presidido por el e integrado por un enlace
del Ministerio de Cultura (representando al Gobierno Nacional), un enlace de la
Gobernación de Bolívar, el Secretario de Patrimonio del Distrito y los
Directores Técnicos.
La Secretaría de Patrimonio y
Cultura tendría la labor de administrar los bienes públicos del Conjunto
Monumental pero también la obligación de velar por la conservación de todos y
cada uno de los bienes de interés. Presentaría al Alcalde de la Ciudad el
conjunto de normas necesarias para fortalecer el marco legal del Patrimonio y
se encargaría de presentarlo ante el Honorable Concejo de la Ciudad para su
discusión y eventual aprobación. Recibiría también las quejas, reclamos,
sugerencias y necesidades de la población cartagenera y velaría por conservar
la memoria histórica de nuestros monumentos y bienes materiales e inmateriales.
Cartagena turística, industrial y portuaria, colombiana y caribeña debe seguir
siendo en primer lugar de sus hijas e hijas.
Como cartageneros entendemos las
motivaciones que llevan al Ministerio de Cultura a intervenir en el manejo de
los bienes monumentales pero consideramos de suma importancia que se sigan
respetando los principios de autonomía. La ciudad no puede ser vista como un
terreno baldío y estar sujeta solo a las necesidades del gobierno nacional.
Cartagena y sus habitantes deberían tener potestad plena para dirigir sus
políticas locales de Patrimonio. El Ministerio entraría a dirimir los
conflictos que puedan llegar a presentarse y a velar desde la Capital por la
transparencia administrativa y las buenas prácticas de conservación. Se debe
tener en cuenta que las decisiones unilaterales por parte de la Capital de la
República no causan sino estragos en las relaciones administrativas y deterioro
en la capacidad gubernativa de las autoridades. Bogotá es un perfecto ejemplo
de este tipo de situaciones aún cuando es la sede del Gobierno Nacional. La
Capital parece no saber a quien le pertenece que cuando se trata de Monumentos
Históricos y muchas veces es imposible que se limpie la fachada de un edificio
porque no se sabe sobre quien recae esa competencia o quien debe suministrar
los permisos.
Nota: Se celebra la decisión
conjunta del Ministerio de Cultura y el Alcalde de Cartagena para que la
Escuela Taller de Cartagena de Indias maneje el conjunto monumental de la
ciudad y vele por su conservación. Sin embargo se debería seguir estudiando la
posibilidad de crear un ente administrativo de mayor nivel que conjugue en un
solo lugar los intereses patrimoniales del Distrito de Cartagena. Se debe
seguir conversando con el Ministerio de Cultura para lograr una verdadera
descentralización en el manejo del Patrimonio y transmitir este sentido de
responsabilidad directamente al pueblo de Cartagena de Indias.